Su historia
Alain formaba parte de una camada de diez hermanos encontrada en Toledo una mañana de enero, en un camino helado. Podrían ser cruces de podenco, labrador, pastor o malinois. Los cachorros aparecieron repartidos por el sendero, junto a un charco, sobre la raíz de un árbol y en un pequeño agujero, y siguiendo sus llantos se pudo recoger a todos. Con mes y medio, cuando solo quedaban cuatro hermanos por adoptar, Alain seguía esperando a su gente. La familia que se enamoró de él llegó y lo adoptó.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Alain ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







