Su historia
Aro es un bull terrier que pasó sus dos primeros años en un chenil. Cuando por fin salió, descubrió los paseos y lo mucho que le gustaba conocer el mundo de fuera. Su primera adopción no salió adelante y volvió con nosotras, así que se marchó de acogida a Burgos para esperar con calma su oportunidad. Era un perro bueno, castrado y activo, que necesitaba algo de tiempo para soltar los nervios de su vida anterior. Esa oportunidad llegó: una familia volvió a por él y Aro se quedó para siempre.
Su nueva vida
Hoy vive con la familia que volvió a buscarlo, feliz y con una vida plena y llena de satisfacción.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Aro ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







