Su historia
Astrid era una cachorrita de unos seis meses, mestiza de pastor, quizá con algo de mastín, y con unas patas que anunciaban que no sería pequeña. Vivía atada en Huelva, a la intemperie, hasta que un vídeo que llegó a HappyDog permitió localizarla y rescatarla. La trajeron a Madrid y enseguida demostró ser dulce y agradecida, tan bonita que no se podía dejar de mirarla. Silvia le prometió una vida de princesa, y Astrid encontró la familia que la adoptó.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Astrid ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








