Su historia
Capi y sus hermanos Iron y Marvel fueron encontrados en el campo siendo recién nacidos, todavía con parte del cordón umbilical. Eran cuatro y salieron adelante tres, gracias a una casa de acogida volcada en ellos que los crió a biberón. Los llamaban los súper héroes, porque crecían sanos, fuertes y cada día más espabilados. Capi tenía el pelo rizadito y se pensaba que podía ser mestizo de perro de aguas, de tamaño mediano. Con mes y medio ya estaba listo para irse a casa, y encontró a su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Capi ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







