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Su historia
Delia era hermana de Tito y del resto de la camada. Tenía dos meses y era mestiza de podenco: su madre era podenca y del padre no se sabía nada, así que se esperaba que fuera de tamaño mediano. Era supertierna y mimosa, le encantaba la compañía de otros perros y todavía más la de las personas, una perra de diez. Tras revisar con calma los cuestionarios de adopción, encontró su familia definitiva.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Delia ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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