Su historia
Drako era un mestizo de podenco de alrededor de 3 años y fue uno de nuestros rescates de aquella época. A pesar de todo lo vivido antes de llegar, se mostró como un perro puro amor: sociable, alegre, cariñoso y juguetón, y se llevaba bien con machos y con hembras. Llegó a Madrid para buscar el hogar que tanto se merecía y su historia también se contó en televisión para darle visibilidad. Al final la espera mereció la pena y hoy Drako ya está con su nueva familia.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Drako ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.










