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Su historia
Éibar era un cachorro mestizo de pastor alemán de solo 4 meses. A pesar de su corta edad, ya había pasado por un abandono. Era muy cariñoso y tenía muchísimas ganas de tener una familia con la que jugar y sentirse querido. Esa familia llegó, y hoy Éibar ya está en su nuevo hogar.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Éibar ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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