Su historia
Elsa no llegaba a los dos años cuando nos avisaron de ella: estaba abandonada en Andalucía y a punto de ser atropellada. Cuando ya teníamos preparado su viaje, nos llevamos una sorpresa: estaba preñada. Lo paramos todo, esperamos a que nacieran sus bebés y a que tuvieran edad para viajar, y luego llegaron juntos a Madrid. Su casa de acogida se quedó también con uno de los cachorros para que el cambio fuera más suave para ella. Elsa era súper buena, sociable, juguetona y cariñosa, de tamaño mediano. Hoy ya vive con su nueva familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Elsa ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







