Su historia
Gary era un husky siberiano que llegó a HappyDog con cuatro meses desde Sevilla, donde la familia que lo tenía no podía darle la actividad que necesita un cachorro de su raza. Vino a Madrid adoptado, pero hacia los seis meses su adoptante tuvo un problema familiar que le obligaba a pasar muchas horas en el hospital. Para que Gary no se quedara sin sus paseos, la protectora se puso enseguida a buscarle la mejor familia. Era tranquilo, educado, muy obediente, respetuoso con las normas y muy inteligente. Esa familia llegó y salió adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Gary ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









