Su historia
Gulf tenía tres meses cuando un chico lo encontró en una calle de Sevilla, donde lo estaba pasando muy mal, y no dudó en recogerlo. Desde entonces fue un cachorro súper bueno, sociable con otros perros y muy cariñoso con la gente. Nosotras decíamos con cariño que era un PPP: perro potencialmente pegajoso. Con cuatro meses ya tenía todo el protocolo veterinario al día y estaba preparado para irse a casa. Así fue: Gulf encontró una familia con la que estrenar su nueva vida.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Gulf ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









