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Su historia
Hongo era un mestizo de shih tzu y bichón maltés de ocho meses, tan bonito como gracioso. Simpático y lleno de energía, lo que más le gustaba en el mundo era jugar, jugar y seguir jugando, como corresponde a su edad. Con ese carácter tan alegre no tardó en encontrar familia, y Hongo se fue adoptado para terminar de crecer en su nuevo hogar.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Hongo ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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