Su historia
Juna es una labradora negra que rescatamos en Ciudad Real con mes y medio, gracias a una rescatista que se implicó hasta conseguirlo, y que después viajó a Madrid. Desde pequeña convivió con gatos, así que se llevaba de maravilla con ellos. Con siete u ocho meses volvió a necesitar un hogar, porque la familia con la que vivía tenía que mudarse a otra casa en poco tiempo. Buscamos para ella una adopción responsable, de las de para siempre, y la encontró: hoy Juna está adoptada.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Juna ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








