Su historia
Kael es un perrito de casi un año, completamente sociable y un auténtico bombón. Llegó a HappyDog después de haber pasado por varias situaciones difíciles: en su anterior casa se escapó varias veces y acabó solo por la calle, con el riesgo que eso supone. Lo recuperamos y en nuestra clínica veterinaria recibió la visita de amigos que quisieron ayudarle a darse a conocer, y hasta pasamos con él una mañana de fotos junto a Lía. Buscamos una familia que lo cuidara de verdad, con collar y placa, y la encontró. Hoy Kael está adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Kael ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








