Su historia
Kenya vivía en la provincia de Huelva, donde tuvo a sus cachorros en una furgoneta abandonada. Cuando se quedó sola, nos avisaron y no dudamos ni un segundo en ayudarla. Viajó a Madrid para tener su oportunidad y enseguida demostró cómo era: una perrita pequeña, de menos de 12 kilos, súper buena y cariñosa, sociable con todo el mundo y sin miedo. Eso sí, necesitaba ejercicio de verdad, nada de una vuelta a la esquina. Encontró una familia a su medida y hoy ya vive con ella.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Kenya ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









