Su historia
Kiara llegó a HappyDog con tres años. Era una mamá que había luchado por sacar adelante a sus cachorros, una perrita simpática y agradecida con muchas ganas de encontrar un hogar donde descubrir el amor y las caricias. Se preparó para la adopción con todo el protocolo veterinario al día y llegó su momento: se fue con una familia maravillosa que sabe lo que es recibir amor incondicional y también darlo.
Su nueva vida
Kiara se fue para ser la niña de los ojos de su familia y compartir casa con Benito, su hermano gatuno, que la estaba esperando para llenarla de cariño.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Kiara ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







