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Su historia
Kiba era una husky siberiana de unos dos años. Su familia no podía seguir con ella y la cedió a HappyDog, que quiso darle la oportunidad que se merecía. Era sociable y muy cariñosa, y el equipo buscó para ella una adopción responsable, con una familia comprometida. La encontró, y hoy Kiba vive feliz en su nuevo hogar.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Kiba ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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