Su historia
Lira tenía unos dos meses y medio cuando la recogimos con su camada en una finca de Granada, cuya dueña nos avisa cada vez que aparecen cachorros allí. Llegaron muy desnutridos y hambrientos, así que tuvieron que estar ingresados con sueros. Se recuperaron estupendamente y, ya fuertes y sanos, empezamos a buscarles un hogar definitivo. Lira era una perrita de tamaño mediano que no iba a crecer más de la cuenta, y acabó encontrando la familia que estaba esperando.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Lira ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








