Su historia
Lupi fue encontrada sola en plena calle en Granada, llena de parásitos y suciedad. Una rescatista de HappyDog se hizo cargo de ella hasta encontrarle acogida o, mejor aún, adopción. No llegaba al año y ya no iba a crecer más. Era buena con otros perros, sociable y súper cariñosa, y agradecía cada muestra de cariño. Además era apta con todos los perros y con gatos. Su rescate fue posible gracias a la cadena de personas que ayudan, y hoy Lupi ya está con su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Lupi ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.










