Su historia
Marvel fue rescatado con sus hermanos Capi e Iron cuando apenas tenían uno o dos días de vida, todavía con el cordón umbilical. Eran cuatro y salieron adelante tres, gracias a una casa de acogida que los cuidó con mucho amor, esfuerzo y paciencia. Le tocó volver con HappyDog cuando tenía unos dos meses y medio, y entonces se buscó para él una familia que lo quisiera por encima de todo. Con menos de cuatro meses era cariñoso, sociable, bueno y un mimosín. Y esa familia llegó.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Marvel ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








