Su historia
Matilda es una perrita de alrededor de un año, aparentemente cruce de labradora y mastina. Vivía en un pueblo entre Cuenca y Toledo, donde pasaba las horas tumbada y solo se animaba cuando algún perro se acercaba a jugar con ella. Ya con HappyDog le operaron una pata fracturada y le pusieron una placa para que pudiera caminar sin cojear. Poco a poco se recuperó de la fractura y fue ganando alegría y confianza, hasta que apareció para ella una familia maravillosa.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Matilda ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








