top of page
Su historia
Max era un cachorro de pastor belga de dos meses y medio. Había llegado a una familia que, al cabo de una semana, no pudo seguir con él: un cachorro de una raza tan activa necesita tiempo, paciencia y mucha dedicación. Así fue como llegó a HappyDog, que lo trajo a Madrid con la idea de encontrarle una familia maravillosa, preparada para disfrutar de su energía y acompañarle en su crecimiento. Max la encontró y salió adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Max ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
Otras historias con final feliz
Otros perros que buscan familia
bottom of page










