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Su historia
Maya era una preciosa mastina de dos meses. Apareció en el campo, en Huelva, junto a su madre y sus hermanos: tres machos y dos hembras. Una persona les abrió la puerta de su casa y los recogió, y allí esperaron hasta poder venir a Madrid con HappyDog. Eran tan bonitos que no sabíamos decir cuál lo era más. Al final llegó el mejor desenlace: Maya y su hermana Hilda encontraron familia y empezaron su nueva vida.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Maya ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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