top of page
Su historia
Misho tenía alrededor de dos años cuando lo sacamos de la finca donde se encargaba de cuidar cabras y donde no podía seguir. Tras el rescate pasó por una casa de acogida y allí demostró que no hay perro más cariñoso, sensible, educado y divertido. Noble, sociable y amoroso, se le veía muy agradecido y solo pedía cariño. En acogida se portó de diez, así que estaba más que preparado para vivir en familia. Y la encontró: hoy Misho está adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Misho ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
Otras historias con final feliz
Otros perros que buscan familia
bottom of page










