top of page
Su historia
Momo llegó con sus hermanos siendo una recién nacida, todavía con el cordón umbilical, en la provincia de Granada. Las colaboradoras de HappyDog los sacaron adelante a biberón y, con un mes, ya empezaban a comer solos. Son mestizos y aún estaba por ver cómo crecerían, aunque sus ojos azules daban alguna pista, porque pocas razas los tienen. Un par de semanas después ya estaban listos para irse a casa, y Momo encontró su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Momo ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
Otras historias con final feliz
Otros perros que buscan familia
bottom of page







