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Su historia
Moyra era una pequeña cruce de jack russell de un año que vivía en la provincia de Sevilla. Su casa tenía la puerta siempre abierta y salía a la calle sola; llegaron a encontrarla hasta ocho veces. Al final la recogió la perrera y, como no tenía chip, HappyDog pudo sacarla. No llegaba a los ocho kilos y era buena, tranquila, sociable y encantadora. Ya en Madrid, encontró la familia responsable que buscaba y se fue adoptada.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Moyra ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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