Su historia
Nora era una preciosa pastora alemana de tres años que vivía en Sevilla. Su familia ya no podía ocuparse de ella y pidió ayuda a HappyDog. Para no aumentar su estrés con un viaje en jaula entre los ladridos de otros perros, fuimos a buscarla en coche: unos 1.200 kilómetros solo por ella. Mereció la pena. Nora viajó tranquila en el asiento de atrás, con la promesa de una vida llena de amor. Ese fue el primer paso, y el siguiente fue encontrar a su nueva familia: Nora fue adoptada.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Nora ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.










