Su historia
Nuska, también conocida como Amor, era una mestiza de staffordshire de unos tres años que vivió mucho tiempo en la calle, en Segovia, hasta que una compañera de la asociación pudo recogerla. Desde su rescate, lo único que pedía era amor y compañía. Era una perra increíblemente noble y equilibrada: tranquila, cariñosa, sociable con personas y con otros perros, evitaba cualquier conflicto y paseaba sin tirar de la correa. Dulce como la miel, merecía una oportunidad, y la tuvo: Nuska fue adoptada y por fin pudo disfrutar de un hogar propio.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Nuska ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








