Su historia
Orla es una de las tres hembras de una camada de morronchos preciosos. Su madre, Bola, había pasado años en la calle teniendo una camada tras otra, hasta que la rescatamos junto a esta camada. La camada fue de ocho mastines, cinco machos y tres hembras, nacidos el 9 de octubre. Bola los amamantó muy bien y los crió fuertes, sanos y rollizos. Con pocas semanas ya habían abierto los ojos y empezaban a probar el pienso, y a partir del mes y medio estuvieron listos para irse con sus familias. Orla fue la última en irse: no se separaba de su madre y era, como todos sus hermanos, buenísima y tranquila. También ella encontró su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Orla ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








