Su historia
Pichulo es un perrito de unos dos años y medio que no llega a los ocho kilos. Lo encontramos abandonado en la provincia de Granada: empezó a seguirnos y no pudimos mirar para otro lado. Pasó una temporada en una casa de acogida allí, donde hizo muy buenas migas con el perro de la casa, y después vino a Madrid, donde se adaptó en menos de cuatro horas. Era el alma de la fiesta: alegre, simpático, súper cariñoso, amigo de todo el mundo y hasta apto con gatos. Su familia acabó encontrándolo, y hoy vive feliz con ella.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Pichulo ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









