Su historia
Remo pasó mucho tiempo encadenado antes de llegar a HappyDog y descubrir la libertad. Vino desde Sevilla para quedarse en un hogar que al final no salió adelante, y fue uno de los perros que más tiempo estuvo con la asociación. Era noble y obediente, sociable y cariñoso, siempre con muchas ganas de dar amor. En un acto para fomentar la adopción en un estadio de fútbol, junto a otros diez perritos, se portó de diez. Por fin llegó la familia que le dio la oportunidad que merecía y Remo fue adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Remo ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.










