top of page
Su historia
Selva era una mastina de tres meses y medio, linda y grandota, cuando HappyDog consiguió ponerla a salvo en Granada con ayuda de la policía. Llegó con una pata rota y muy delgada, pero gracias a las compañeras que la cuidaron su patita soldó y su panza volvió a estar llena. Agradecida, preciosa y un trocito de pan, merecía una vida llena de amor, y la encontró con la familia que la adoptó.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Selva ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
Otras historias con final feliz
Otros perros que buscan familia
bottom of page







