top of page
Su historia
Shila era una husky siberiana joven que apareció en un pueblo de la provincia de Sevilla llena de heridas y garrapatas, con marcas en el cuello de haber estado atada durante meses. Aun así confió en el equipo desde el primer momento y subió al coche sin mirar atrás. La curaron con mimo y la llamaron como Sila, el espíritu inuit del aire. Noble y superviviente, y hoy ya tiene familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Shila ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
Otras historias con final feliz
Otros perros que buscan familia
bottom of page










