Su historia
Triana formó parte de una camada de siete cachorros rescatados en Toledo, encontrados dentro de un saco de pienso en un contenedor. Al llegar miraban con algo de miedo, pero enseguida empezaron a mover la puntita del rabo, como pidiendo permiso para confiar. Con mes y medio ya estaban preparados para comenzar su nueva vida, y se esperaba que de adultos fueran de tamaño mediano o grande. Compartió esos primeros días con sus hermanas Kala y Jane. A los cinco meses ya era una mestiza de labrador sociable, súper cariñosa y muy buena con todos los perros. Encontró su familia y hoy Triana ya vive con ella.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Triana ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









