Su historia
Vinzenso era un galgo de año y medio. Una persona lo rescató y lo cuidó en su casa hasta que HappyDog pudo traerlo a Madrid. Aquí pasó por varias casas de acogida y por una adopción que no salió bien, y durante un tiempo tuvo que esperar en una jaula. Todas las familias que lo conocieron coincidían: era buenísimo, educado y muy cariñoso, tierno como un gato y sin ningún miedo, algo poco habitual en un galgo. Eso sí, le perdía la comida, y si podía robarte un trozo de pan en la cocina, lo hacía. Finalmente encontró su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Vinzenso ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









