Su historia
Yara es una cruce de bretón y podenco de un año aproximadamente. Por circunstancias personales, su dueña no pudo seguir teniéndola, y un refugio nos pidió ayuda para encontrarle una familia antes de que tuviera que ir a una perrera. Se había criado en una casa desde cachorra, así que estaba acostumbrada a la vida en familia. Por su edad era bastante activa: le encantaba salir a la calle, desfogarse y jugar con otros perros. Encontró una casa a su medida y salió adoptada.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Yara ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








