Su historia
Bastian, Basti para los amigos, llegó a HappyDog con cerca de dos años y ya castrado. Era un grandullón tan grande como bueno: cariñoso, juguetón, obediente y muy casero, con debilidad por los mimos. En el parque se lo pasaba en grande con perros de cualquier tamaño, grandes, pequeños o cachorros, y con la gente era igual de sociable. Se había criado en familia y le encantaba estar con niños. Buscamos sin parar una familia a su altura hasta que la encontramos, y hoy Bastian ya está con ella.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Bastian ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









