Su historia
Blackie es un bichón maltés de unos siete años. Vivía con un señor mayor que tuvo que ingresar en una residencia, donde no podía llevarlo, y que nos pidió con todo su cariño que le buscáramos una buena familia para que no acabara en una perrera. Llevaba unos meses sin apenas salir a la calle, pero estaba completamente sano. Era bueno, simpático y tenía mucha energía y ganas de jugar, con muchos años por delante para disfrutar. Encontró ese hogar y salió adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Blackie ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.










