Su historia
Bruc tenía entre un mes y mes y medio cuando lo encontraron con sus hermanos entre unas zarzas, junto a un camino de la provincia de Toledo. Estaban hambrientos, cansados y llenos de pulgas. Una vecina dio el aviso y se pudo recoger a cuatro de los cachorros; los otros dos los recogió después otra protectora de la zona. Con unos dos meses, Bruc y su hermano Clôt ya estaban en una buena casa de acogida. Parecían cruce de mastín, aunque no se conocía a los padres. Hoy Bruc ya tiene su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Bruc ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








