Su historia
Bruno llegó a HappyDog cuando era un mastincito de unos dos meses que vivía en la calle. Era todo un bebé, de los que iban a crecer hasta ser un perro grande. Gracias a una casa de acogida que le abrió la puerta pudimos sacarlo adelante mientras buscábamos a alguien a quien le encantaran los perros grandes. Y esa familia llegó: Bruno fue adoptado en Barcelona, con un hogar definitivo que no podía ser mejor para él.
Su nueva vida
Bruno vive en Barcelona con su familia adoptiva, que le ha dado un hogar para siempre.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Bruno ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







