Su historia
Chia, que llegó a HappyDog Rescates como Gabriela, apareció en un descampado de arena en Sevilla, comiendo piedras porque no tenía otra cosa. Una rescatista de la zona nos avisó y decidimos ayudarla sin dudarlo. Su color negro hizo que al principio nadie se interesara por ella, pero acabó llegando una familia que vino a Madrid a buscarla. Tenían un perro igualito a ella y vieron enseguida todo lo que podían disfrutar juntos. El cambio que dio después fue espectacular.
Su nueva vida
Chia vive con su familia y con un hermano perruno que se parece mucho a ella. Su cambio ha sido espectacular: está preciosa y disfruta de una vida llena de mimos.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Chia ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







