Su historia
La madre de Millán fue rescatada de las calles de Granada y llegó con sorpresa: estaba esperando cachorros. Era una perrita muy pequeña, de unos cuatro kilos, y Millán y sus hermanos nacieron ya a salvo. Poco a poco sus hermanos y su madre fueron encontrando familia, y Millán fue el último en quedarse. Con cerca de tres meses era un cachorro sociable, cariñoso y juguetón, que sería pequeño de adulto. Su primera adopción no salió adelante, pero después llegó la buena: Millán encontró una súper familia.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Millán ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.









