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Su historia
Cooll vivía atado en una terraza en Granada, y nuestra rescatista de la zona dio el aviso para poder ayudarle. Tenía dos años y era un perro sociable y cariñoso, que se llevaba bien con otros perritos; con gatos no se había probado. Su historia llegó a quien tenía que llegar y Cooll no tuvo que hacer ningún viaje largo: encontró su familia adoptiva sin salir de Granada, su tierra natal.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Cooll ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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