Su historia
Curro era un chihuahua de unos cinco años que apareció en un pueblo de Sevilla. HappyDog lo trajo a Madrid para cambiarle la vida, y lo consiguió: salió adoptado y vivió año y medio con su familia. Cuando ellos tuvieron que marcharse un año al extranjero y no podían llevárselo, la protectora volvió a buscarle hogar. Pesaba menos de diez kilos, era sociable como pocos y uno de los perros más amorosos que Silvia había conocido. Curro encontró de nuevo una familia.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Curro ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








