Su historia
Fedra llegó a HappyDog con once años. Había pasado toda su vida a la intemperie y, cuando su familia se mudó de una casa a un piso, se quedó sin hogar y a punto del sacrificio. Fuimos a por ella en cuanto pudimos. Tenía un carácter muy tranquilo, era sociable y cariñosa, y estaba llena de vida, con muchos años por delante para seguir dando amor. Como todos los perros de HappyDog, se entregó con el protocolo veterinario al día. Hoy Fedra ya está con su nueva familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Fedra ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








