top of page
Su historia
Gary era un bodeguero de dos años muy amistoso y cariñoso. Tenía una cojera congénita, pero eso nunca le impidió ser feliz: le encantaba pasear y jugar como a cualquier otro perro. Deseaba con todo su corazón una familia que le diera la vida que se merecía. Se entregó con su cartilla y el protocolo veterinario al día, y hoy Gary ya está en su casa definitiva.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
¿Quieres protagonizar otra historia como esta?
Gary ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
Otras historias con final feliz
Otros perros que buscan familia
bottom of page








