Su historia
Grecco llegó con dos meses desde Granada, junto a sus hermanos Marino, Rizzo, Coppola, Micco y Mika. Era cruce de labrador y podenco y fue uno de los que más tiempo pasó con nosotros: cumplió el año y medio todavía esperando su oportunidad. Mientras tanto nos demostró lo bueno que era: tranquilo, educado, equilibrado, noble y sociable. Le encantaba tomar el sol, jugar y dar besos, y en casa se portaba de diez. Incluso participó en un acto para fomentar la adopción en un estadio de fútbol, donde se comportó de maravilla. Su paciencia tuvo premio y Grecco encontró por fin a su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Grecco ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







