Su historia
Haro llegó a HappyDog después de pasarlo mal. Cuando lo rescataron estaba muy delgadito, pero con los cuidados de su rescatista se fue recuperando y descubrió lo que es el cariño. Ya mejor y listo para la adopción, viajó a Madrid para que le buscáramos una familia de diez que le diera todo el amor que le había faltado. Como todos los perros de HappyDog, se entregó con el protocolo veterinario al día. Y así fue: Haro ya está adoptado y con los suyos.
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Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Haro ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







