Su historia
Neva es una setter que llegó a HappyDog con diez años junto a su hermano Ciro, con quien había pasado toda la vida. Vivían en un chenil pequeño y solo salían para cazar. Cuando su dueño falleció, su familia aceptó cedérnoslos. Pasaron por el veterinario, recibieron chip y vacunas, y tras una visita a la peluquería quedaron guapísimos. Neva resultó ser súper sociable con personas y perros, incapaz de decir que no a una caricia o a un juego. Como tenían un vínculo muy fuerte, se buscó para ellos una adopción conjunta, e incluso salieron en televisión. Al final, Neva encontró su familia.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Neva ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.








