Su historia
Izel formó parte de una camada de once cachorros rescatados en Granada. Su madre llevaba años viviendo en la calle, ya había tenido varias camadas y nadie había conseguido recogerla. Los pequeños estaban junto a una carretera con mucho tráfico, así que había que sacarlos de allí. Eran un cruce de labrador y mastín, de padre desconocido. Tras el rescate viajaron a Madrid, donde se buscó para cada uno una adopción responsable. Izel encontró una familia que la eligió, y hoy ya está adoptada.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Izel ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.







