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Su historia
Kay fue encontrado en la calle, y las personas que lo rescataron le buscaron una adopción. Pero en su primera casa alegaron una alergia y tuvo que marcharse. Con solo seis meses ya había vivido dos despedidas, así que nos hicimos cargo de él para darle la estabilidad que necesitaba. Esta vez salió bien: hoy Kay está adoptado.
Gracias por hacerlo posible
Cada final feliz es el resultado del esfuerzo de muchas personas: los colaboradores que dan el aviso, las casas de acogida y las familias que deciden adoptar. Gracias por formar parte de esta historia.
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Kay ya ha encontrado su hogar, pero todavía hay otros perros esperando una segunda oportunidad.
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